martes, 24 de octubre de 2023

ISLAS DE CALOR AUMENTAN TEMPERATURA EN LA CDMX TRES O CUATRO GRADOS

 Además del cambio climático que ocurre a nivel global, existen fenómenos locales como las islas de calor que afectan a las grandes metrópolis donde la urbanización, sobrepoblación, asfalto, densidad de automóviles y crecientes edificios generan un microambiente que se calienta.

Se producen en zonas urbanas que experimentan temperaturas más altas que las regiones circundantes debido a la actividad humana. “Se convierten en relevantes porque ocurren en las ciudades donde habita más del 70 por ciento de la población, en el caso de México”, alertó el coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la UNAM, Francisco Estrada Porrúa.

Un estudio realizado en esta entidad académica revela que estos incrementos locales han llegado hasta tres o cuatro grados Celsius en algunas zonas de la Ciudad de México, como la oriente y las regiones donde se asientan las nuevas urbanizaciones, explicó el experto.

Estrada Porrúa ofreció la conferencia “Caracterizando la isla de calor en superficie de la Zona Metropolitana del Valle de México”, como parte del seminario mensual del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC), entidad universitaria donde el economista ambiental es investigador del grupo Clima y Sociedad.

Ante Jorge Zavala Hidalgo, director del ICAyCC -quien fungió como moderador- detalló: la isla de calor urbana establece una diferencia entre las temperaturas del aire, superficie o subsuperficiales de un área en comparación con áreas rurales próximas.

“Es un área de investigación muy activa desde hace casi 200 años, y uno de los pioneros en climatología urbana en México que las estudió fue Ernesto Jáuregui Ostos, quien fuera investigador del ICAyCC”, recordó.

Entre los principales determinantes del clima urbano, el especialista citó el cambio climático global, los factores geográficos (longitud y altitud), los procesos de variabilidad natural, así como los efectos de contaminantes en clima regional y local (por ejemplo, los aerosoles y el carbono negro).

También afectan el reemplazo de paisajes naturales por urbanos, que implican cambio de balance de energía en superficie y propician el uso de materiales y estructuras más densos, con gran capacidad térmica y calor, producto de actividades antropogénicas.

Estrada Porrúa manifestó que las islas de calor son un fenómeno preocupante que impacta a mil 692 grandes ciudades del planeta, donde habita más de 50 por ciento de la población.

En ellas, informó, se genera 80 por ciento del producto interno bruto de las naciones y por ello son las mayores concentradoras de seres humanos.

A estos factores, acotó, hay que añadir que existen sinergias entre el calentamiento local y el global que pueden incrementar aún más la temperatura local.

“Por ejemplo, en el caso de la Ciudad de México si el aumento promedio por islas de calor es de tres grados, puede subir a cuatro por efecto del calentamiento global”, precisó.

Para mitigarlas, Estrada Porrúa propuso modificar los materiales de recubrimiento de las azoteas, así como utilizar techos blancos y suelos frescos que no calienten más las zonas locales.

Este tipo de techos son una opción para elevar el albedo de las ciudades, es decir, el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre ella. De esta manera se reduce el fenómeno de isla de calor. Impulsarlos en edificaciones nuevas y existentes produce un enfriamiento de menos tres grados Celsius.

Asimismo, normar estas medidas en reglamentos estatales de construcción y leyes de cambio climático, además de fomentar la expansión y recuperación de áreas verdes, porque así se reduce la temperatura local entre uno y cinco grados Celsius por evapotranspiración y efecto de sombra.

miércoles, 18 de octubre de 2023

FUERZAS E INTERESES ECONÓMICOS EXTERNOS DETRÁS DE DISPUTA ENTRE JUDÍOS Y PALESTINOS: PINEDA OSNAYA

 Ana María Lozada Xochicale

El mundo no puede permanecer indiferente o aprobar la escalada de violencia sin precedente perpetrada por Hamás contra población civil en Israel el pasado 7 de octubre, afirmó José Armando Pineda Osnaya, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Señaló que el evento “no puede leerse como un pleito entre judíos y palestinos, ya que hay otras fuerzas e intereses económicos detrás”.

Si bien se trata de una guerra ancestral, “lo que me espanta es el discurso de ‘vamos a matar a todos’, un odio como el que fomentó Hitler contra una población, además que perpetrar ese ataque artero parece un suicidio para la organización política y paramilitar Hamás”.

El coordinador del Posgrado en Relaciones Internacionales de la Unidad Xochimilco, sostuvo que esta situación desencadenará en una masacre sobre Palestina, pues cuando los israelíes entren por tierra arrasarán “con todo lo que se les atraviese”.

Pineda Osnaya recordó que el siglo pasado, “fueron los nazis los que llevaron la ofensiva y no los alemanes, e igual ahora hay población de ambos lados que no quiere la conflagración”.

El gran problema recrudeció a finales de la Segunda Guerra Mundial cuando Inglaterra y Estados Unidos, sin consultar y de una manera “mañosa”, concedieron parte de territorio palestino a Israel para población judía.

Con el Plan Marshall en 1947, Estados Unidos ofreció asistencia técnica y administrativa a los países europeos, así como 13 mil millones de dólares para reactivar la economía de 16 naciones devastadas por el conflicto bélico, de los cuales a Alemania le tocaron más de mil millones, “lo que era nada comparado con su destrucción de ciudades y carreteras”.

Lo que buscaba el Plan “era hacer una especie de soborno para que la Organización de las Naciones Unidas autorizara la fundación de Israel e impuso prácticamente la división y desde entonces ha habido pugnas en los dos bandos, tanto de Palestina que se ha quejado y de Israel que ha hecho de las suyas, masacrado gente por ambos frentes”, enfatizó el investigador.

La Franja de Gaza es una región pequeña de la que una gran parte de sus habitantes trabaja en Israel y éste los ocupa porque es “mano de obra barata”.

La prensa ha informado en fechas recientes que Irán proporcionó las armas y desde hace tiempo estaba organizando la acción bélica y ha referido también que hace unas semanas Estados Unidos estuvo a punto de suspender labores administrativas en Israel debido a limitaciones presupuestales, que llevaron a una confrontación entre republicanos y demócratas para subir el techo de la deuda, y ahora “el presidente Joe Biden ofrece apoyo total para defenderse”.

Entonces, “vemos un país que está rodeado por guerra desde que fue fundado a finales de los años 40 del siglo pasado, que tiene apoyo de la Unión Europea y de Estados Unidos y cuya forma de defenderse o decir esto es lo que está pasando es siempre aparentar ser las víctimas de una situación en la que ellos llegaron y donde despojaron a los habitantes originales”.

Pineda Osnaya subrayó que es extraño ligar nada más a Palestina e Israel porque hay otras fuerzas involucradas en este conflicto como Estados Unidos, que le sigue apostando a la beligerancia como elemento para fomentar su economía y la producción de armas y de acero”. Por tanto, “es terrible que continúe ese enfoque de los faraones de levantar su economía conquistando territorios”.

Aunque sería “extremo hablar de una tercera guerra mundial, lo cierto es que estos confrontamientos locales parecieran tener como consigna continuar con acciones de erigir grupos terroristas como Hamás, como una alternativa a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), grupo nacionalista ideológicamente que involucra a Líbano, Siria y a otros estados islámicos para mantener el conflicto mucho más tiempo”.

El economista criticó que más allá del conflicto la ciencia económica no tiene propuestas para levantar el crecimiento sin la presencia de Estados Unidos en estas ofensivas.

En México, por ejemplo, “estamos tan mal de propuestas económicas que no podemos hacer frente a la delincuencia organizada que ya tiene tres sexenios. No existen planteamientos para avanzar y dar empleo con miras a rebasar la situación predominante”, puntualizó el especialista.