martes, 29 de agosto de 2023

TOCÓ A BOLIVIA IMPONER RECOR EN LA MARATON DE LA CDMX

Yola Jiménez

Con un tiempo récord de dos horas, ocho minutos y 23 segundos, el boliviano Héctor Garibay Flores impuso nueva marca en la Maratón de la Ciudad de México en su XL edición, lo que le valió llevarse una bolsa acumulada de un millón 100 mil pesos además del honor de haber superado el tiempo impuesto en 2018 por el keniano Titus Ekiru.

Cabe señalar que Garibay Flores tomó el liderazgo desde los primeros kilómetros y a pesar de los intentos del ganador de la maratón capitalina del año pasado, Edwin Kiprop, quien se mantuvo con el boliviano codo a codo, Kiprop no pudo alcanzar el primer lugar en la meta.

Desde un principio, el boliviano advirtió que llegaba a la Ciudad de México por el primer lugar ya que confiaba en que la altitud a la que entreno y compitió serían una gran ventaja para él, esto lo refirió durante la entrevista que al finalizar concedió a los representantes de los medios de comunicación y ante quienes dijo que el triunfo se lo dedicaba a su familia y a la Ciudad de Oruro.

Entre tanto, el segundo lugar fue para el keniano Leonard Lengat, quien cruzó la meta con un tiempo de dos horas, once minutos y seis segundos, mientras que el tercer lugar fue para su compatriota Kiprop Langat con tiempo dos horas, once minutos y 15 segundos.

En la Ceremonia de premiación estuvieron presenté el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, Ricardo Ruiz Suárez; la secretaría de Turismo, Nathalie Desplas; la secretaria de Educación Ciencias Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, Ofelia Angulo Madina y el coordinador general de los Puntos de Innovación, Javier Hidalgo Ponce.

En esta edición, la participación fue de 30 mil competidores quienes partieron de Ciudad Universitaria, llegando a la meta en el Zócalo, corazón de la CDMX.

Y aunque fue un evento bien organizado, no faltaron los tramposos que no corren la maratón completa, pero sí se cuelgan la medalla de participantes, lo que es considerado por competidores y autoridades como una falta de respeto hacia el deporte.